Los Orígenes de la Navidad

Hay referencias históricas de que en la Edad Media habla grandes libertades en los templos. Por tanto, es muy probable que los Papas eligieran el 25 de Diciembre para conmemorar el nacimiento de Jesús con el fin de que los fieles cristianos se apartaran de las celebraciones paganas del solsticio de invierno.
La Navidad venia así a ocupar el lugar que todavía llenaban esas fiestas saturnales y otras propias del invierno en Roma. Reinando Constantino el Grande, la iglesia propuso que el 25 de diciembre se celebrara el nacimiento del Salvador por su coincidencia con la celebración romana del Sol Invictus.
En todo caso, en el año 345 d.c. el día 25 era fiesta de Navidad en Occidente. En Oriente, sin embargo, la celebran el 6 de enero, pero la influencia de San Juan Crisóstomo, padre de la Iglesia de Oriente y patriarca de Alejandría, y de San Gregorio Nacianzeno, el teólogo, amigo de San Basilio, consiguió que adoptaran el 25 de diciembre.
De San Nicolás a Papá Noel San Nicolás fue obispo de Mira, Licia en el siglo IV. Probablemente asistió al Concilio de Nicea en el año 325 d.c. Sin embargo, sus reliquias parece que fueron trasladadas en 1087 a Barí, donde se conservan en un sarcófago del que emana un bálsamo al que se atribuyen efectos milagrosos. Universalmente reconocido como taumaturgo, se le aplican numerosas leyendas relacionadas con resurrección de niños y dotación de vírgenes.

Los Reyes Magos
El 6 de Enero, en Oriente sólo se celebraba la Epifania o Teofanía, es decir las manifestaciones de Cristo (nacimiento, adoración de los Reyes Magos, bautismo).
En Occidente únicamente era la fiesta el nacimiento, el 25 de Diciembre. Con los años, Occidente adoptó la Epifanía y Oriente la Navidad. Según la tradición popular tres magos, reyes de Oriente, tal vez de Arabia fueron a llevarle regalos a Jesús, recién nacido en Belén. Sus reliquias fueron descubiertas por Santa Elena y se veneran actualmente en la catedral de colonia, a cuyo obispo se las regalo el emperador en el Año 1164. En España existe la costumbre de obsequiar a los niños con juguetes en memoria de los dones oro, incienso y mirra, mt 2:11 ofrecido por los Reyes a Jesús. En realidad, la fijación de la fecha de la Epifanía el 6 de enero se debe muy probablemente a cálculos relacionados con extrañas consideraciones sobre el solsticio de invierno y las fases de la Luna. Algunos expertos consideran que influyeron en esta decisión las fiestas paganas saturnales que se extendían desde el 17 hasta el 23 de Diciembre y que alcanzaron gran importancia durante el Imperio cuando Domiciano las alargó hasta alcanzar esos siete días. Los esclavos disfrutaban esos días de libertad.
La determinación del número de Reyes Magos, sólo tres, y de su procedencia se fue perfilando en la Alta Edad media, El rey negro aparece en el siglo XV.
En realidad, existen tres fechas en la tradición cristiana en las que se entregan regalos a los niños.
En los países mediterráneos como Italia y España, se hace el 6 de Enero con los Reyes Magos en España y con la bruja Befana en italia, que entra sobre su escoba por la chimenea de las casas. Sólo hace regalos a los niños que se han portado bien.
El Árbol de Navidad
Alrededor del año 723 San Bonifacio viajó con un pequeño grupo de personas en la región de la Baja Sajonia, El conocía a una comunidad de paganos cerca de Geismar que, en medio del invierno, iban a realizar un sacrificio humano (donde usualmente la víctima era un niño) a Thor el dios del trueno, en la base de un roble al que consideraban sagrado y que era conocido como "El Roble del Trueno" Bonifacio, quiso destruirlo no sólo para salvar a la víctima sino para mostrar a los paganos que él no sería derribado por un rayo lanzado por Thor
Llegaron a la aldea en la víspera de Navidad justo a tiempo para interrumpir el sacrificio. Con su báculo en la mano, Bonifacio se acercó a los paganos y les dijo: "aquí está el Roble del Trueno, y aquí la cruz de Cristo que romperá el martillo del dios falso, Thor El verdugo levantó un martillo para ejecutar al pequeño niño, el Obispo extendió su báculo para bloquear el golpe y milagrosamente rompió el gran martillo de piedra y salvó la vida del niño.
(Fuente: Boletín informativo ECOBOL 09/2016)
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