La bicicleta de los Huanca

En el año 1987, Roberto Calasich empezó a escribir la serie de televisión más exitosa de Bolivia: La Bicicleta de los Huanca. "Flora Espinoza, trabajadora del hogar, nos solicitó permiso para entrenar y participar en la carrera de bicicletas que anualmente se hace en Pucarani. Accedimos y al cabo de un tiempo, encontramos que con nosotros trabajaba una campeona que tenía en su haber varios trofeos consecutivos. Pero ese año, la carrera había tenido otra ganadora. Decepcionada Flora nos contó su frustración, la cual se trastocó en alegría al comprobarse, semanas después, que tras las polleras de la ganadora se ocultaba el borracho del pueblo, el cual, alentado por el premio y reconocimiento, se había dado a la tarea de vestirse como cholita y ganar la competencia. Al enterarme de estos detalles, decidí conocer Pucarani y escribir la historia que más tarde llevaría a la pantalla", comenta el escritor y director del filme.

En 1992, luego de tener 3 años de experiencia en series televisivas como Gozalina y Comedia TV, Calasich encaró la serie que para ese entonces ya tenía 5 capítulos de una hora. "No teníamos un elenco estable, así que recurrí al taller de teatro de la UMSA". Es así que logra conformar el elenco base de la serie. "En los primeros ensayos, Marco Águila - que interpreta al sacerdote en la serie - tenía el papel de Eleuterio, pero con el paso del tiempo percibí que Aldo Velásquez dotaba al personaje de una dimensión insospechada. Poco a poco la serie fue tomando vuelo. Nos reuníamos dos veces por semana en un aula de la propia UMSA, pero aún faltaba lo más difícil: conseguir un canal que quisiera transmitirla".

Desde 1986 Calasich había intentado interesar a algún canal de televisión que se anime a producir argumentales. "La mayoría de las respuestas eran no...otros no eran tan contundentes y durante meses me daban largas interminables. La televisión privada había abierto sus puertas en 1983, y había una gran competencia, pero ningún canal se animaba a correr con los gastos de una serie o telenovela. Sólo había una experiencia en Santa Cruz, a la que se podía hacer referencia: Safipro con Carmelo Hurtado. Reflexionando ahora sobre por qué no tenemos más series, creo que podemos concluir que el error inicial fue de presupuesto. Es que esa primera generación de televisión estuvo muy relacionada a gente de cine, y el cine es caro, por tanto aplicaron los mismos cánones presupuestarios y concluyeron que dado el pequeño mercado boliviano era imposible recuperar los costos. La Bicicleta les demostraría que no sólo era posible recuperar lo invertido, sino que había un mundo de posibilidades que no se habían explorado".

"Fui fiel a la inspiración. Grabé en Pucarani, en el mismo circuito ciclístico que hasta ahora se sigue corriendo. Usé la casa de Flora en Sehuenca a unos cuantos kilómetros del pueblo y todo salió a pedir de boca, salvo las partes en las que Eleuterio se viste de mujer. Esa parte fue la difícil. El actor insistía en que era una de mis exageraciones y que a la gente no le gustaría ni creería ver llegar a un campesino disfrazado de cholita. Le prometí que si se veía grotesco o feo, él podría vetar el argumento y que la serie no saldría sin su aprobación, cosa que de buen agrado no cumplí, y gracias a lo cual disfrutamos de un Eleuterio disfrazado de cholita y a la que secuestran y casi ultrajan".

Con la serie en proceso de compaginación, los ejecutivos de ATB discutían el horario. "A unos les parecía que un modesto horario de las diez de la mañana estaba bien. Otros, la minoría, sugerían un horario estelar. A unos les parecía que la serie era muy corta, apenas 5 capítulos. Como no había consenso, se optó por presentar la serie en el screnning nacional y ver la respuesta del público y clientes". En noviembre de 1992 la creme de la televisión de ese entonces y las agencias publicitarias vieron apenas 8 minutos de la serie y la aprobaron con un aplauso cerrado. Los ejecutivos se entusiasmaron; decidieron que La Bicicleta tenga una campaña imaginativa. Así, desde enero de 1993 se difundieron spots en los que los propios personajes preguntaban a la gente en la calle: ¿Sabe usted qué es la bicicleta de los Huanca? El corolario fue la llegada de los Huanca y su bicicleta al Prado paceño, un domingo antes de la emisión del primer capítulo.

"SI tratamos de explicar el éxito de la serie, debemos considerar muchos factores: Una historia en la que se cuenta la vida del hombre de campo desde adentro, el hombre andino con su particular sentido de humor, con sus anhelos, sus problemas simples y la manera en que éste ama y odia. Un altiplano ideal donde, pese a todo, es hermoso vivir. Una bicicleta que viene a romper y luego a restituir una paz aparente, pero cuando la bicicleta se va, todo vuelve a un equilibrio ideal. El trabajo de los actores que fueron vistiendo con diversos matices a los personajes, el horario, la campaña de promoción, el brazo que me rompí de niño cuando bajé del cerro intentando aprender a conducir una bicicleta... todo esto hace una mezcla irrepetible y sublime", explica Roberto Calasich, productor, escritor y director de la serie.

Además, el fallecimiento de Aldo Velásquez en agosto del año 2000, irradió a la miniserie de un halo nostálgico. "Indudablemente Aldo es para mí el Marlon Brando boliviano. Su carisma, su profesionalismo, su histrionismo han quedado atrapados en la serie para siempre".

La Bicicleta de los Huanca es la serie que más veces se ha visto en la historia de la televisión boliviana. Hasta la fecha, más de 52 veces se ha difundido. El año 2007 la serie se convirtió en una película de dos horas de duración, la cual se comercializó a través de un convenio con la Federación de Comerciantes en Audio y Video, llegando a venderse 15 mil copias. "Esta producción - comenta el director - es ya un patrimonio de toda la nación, y es un referente de lo que somos y lo que pensamos y con el paso del tiempo se ha convertido en un referente sociológico vivo".

En la historia del cine hay obras que van anunciando épocas y son consideradas pre cognitivas. Por ejemplo muchos ven en Lo Que El Viento Se Llevó de 1936 la devastación de la Segunda Guerra Mundial; lo propio en El Titanio de 1997 se puede presentir el 11 de septiembre. La Bicicleta de los Huanca, hecha en 1992, ya anunciaba la insurgencia de una masiva presencia rural en el contexto nacional.

(Fuente: Boletín ECOBOL 14/2012)

2 Comentarios:

Anónimo dijo...

fue la mejor pelocula que vi

Anónimo dijo...

Me gustó, apoyemos al cine boliviano

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